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lunes, 13 de noviembre de 2017

Algo pasa


La red de Madres Venezolanas por la Paz (@madresvenezolanasporlapaz) tiene el gusto de presentarles Algo pasa. Un material escrito que ha sido diseñado pensando en las familias venezolanas. Esas familias que han atravesado durante mucho tiempo una situación de elevado conflicto sociopolítico que las ha llevado a desarrollar una serie de estrategias de afrontamiento, destinadas a lidiar con el elevado estrés al que se han visto sometidas.

Quisimos generar un material que tuviese un contenido: adaptado a la situación que viven, sencillo, ameno y ajustado a las etapas de desarrollo de sus hijos. Es un material pensado por profesionales que trabajamos desde hace mucho tiempo en la promoción de estrategias de crianza respetuosa. Allí van a conseguir estrategias concretas que les permitirán abordar con sus hijos la situación de crisis sociopolítica.

Tal como generosamente dice Oscar Misle (2017) en el prólogo del folleto:



Algo pasa llegó en el momento oportuno. Espero que puedan disfrutarlo y celebrarlo tanto como yo. En medio de la crisis también pasa que la creatividad, el amor, y los valores como la solidaridad, se expresan con iniciativas como las que la Red de Madres Venezolanas por la Paz nos regalan.


Para acceder a él solo tienes que ingresar a este link y llenar los datos que allí te piden.


Esperamos que sea útil para ustedes, fue elaborado con mucho cariño.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Tarea pendiente

Caracas, 7 de diciembre de 2015

Los procesos sociales son paulatinos, progresivos, son producto de una serie de eventos y subjetividades que coinciden en tiempo y espacio y que de repente cuando menos lo piensas comienzan a verse cristalizados algunos cambios. El momento histórico que vivimos ayer parece ser un ejemplo de esto, después de 16 años parece haber un movimiento hacia una transformación colectiva, que permita romper con un modo de hacer las cosas, un modo de entender al país y sus ciudadanos. Y lejos de pensar que este es el fin de una historia, lo veo como el comienzo de un proceso largo donde debemos asumir la responsabilidad de fiscalizar a nuestros gobernantes, de ejercer la democracia más allá del voto. De pensarnos de forma despolarizada e inclusiva, donde el otro sea parte de la posibilidad del cambio y no mi enemigo.

Y entre esas tareas pendientes está asumir el reto de formar a los futuros ciudadanos: los niños y los adolescentes. La democracia se construye en el día a día, en la relación con el otro y a través de la verbalización, de la explicación de los procesos sociales que subyacen a los fenómenos que experimentan en su cotidianidad. Hay una investigación muy interesante que se hizo en la UCV, por el profesor José María Cadenas, en los años 80, donde se les preguntaba a 81 niños entre 7 y 13 años acerca de conceptos básicos de política. Entre estos conceptos destacaban: Libertad, Venezuela, Gobierno, Estado, democracia, presidente, entre otros. Entre las conclusiones que arroja aporta que la precisión de los conceptos políticos de los niños se profundizan en la medida que tienen mayor edad, en tanto su desarrollo cognitivo es mayor. A su vez propone que estos conceptos se forman a partir de la influencia de la familia y la escuela, que son elementos esenciales del proceso de socialización política del niño.

Partiendo de estos hallazgos tan relevantes para el momento histórico que nos ocupa, considero fundamental que en cada casa, en cada aula de clases se dedique un espacio prudencial para discutir con los niños acerca del proceso sociopolítico que ocurrió ayer. Propongo que nos paseemos por los siguientes puntos:

1)     División de los poderes públicos en una sociedad: Poder ejecutivo, legislativo,ciudadano, electoral y judicial
2)     Funciones que debe cumplir cada uno de esos poderes en un sistema democrático
3)     Personas que conforman cada poder.
4)     La función de los ciudadanos en la elección de los miembros de cada poder
5)     Resaltar la función de regulación que tiene cada órgano sobre el otro.
6)   Rescatar la historia contemporánea de Venezuela y el modo en que el poder legislativo desde un momento determinado estuvo constituido solo por personas que tenían una sola tendencia partidista.
7)     Reflexionar acerca de las causas de ese momento y cómo los ciudadanos fueron  copartícipes de esa situación por acción y omisión.
8)     Reflexionar acerca de las consecuencias de tener un poder legislativo que sólo favorezca al partido de gobierno.
9)     Continuar con la historia de la Asamblea Nacional, hasta la actualidad.
10)  Discutir acerca del rol ciudadano en esta nueva etapa donde se respete y se pueda legislar desde la pluralidad.

Esto parece ser tan solo el comienzo de una larga discusión que podría abrir puertas de intercambio, de diálogo democrático entre escuelas y familias, donde niños y  adolescentes se sientan protagonistas de una sociedad que necesita ser pensada para ser transformada y construida. La formación de ciudadanos responsables pasa por hacer memoria. Por hacer de la historia un devenir donde quienes estamos en la calle seamos sus voceros y dueños. Me uno al sueño del gran Paulo Freire quien en 1965, en su libro Educación como práctica  de la libertad decía:

La educación de las masas se hace algo absolutamente fundamental entre nosotros, educación que, libre de alienación, sea una fuerza para el cambio y para la libertad. La opción, por lo tanto, está entre una "educación" para la "domesticación" alienada y una educación para la libertad.

sábado, 24 de mayo de 2014

Ellos murieron por tí

Caracas, 01 de abril de 2014





No siempre se encuentran las  palabras correctas, las precisas para hablar de temas difíciles. Cuando los hechos nos sobrepasan evitas hablar de ellos, evitas pensarlos, hablarlos y hasta soñarlos. Los sueños se convierten en pesadillas que ilustran claramente lo que vivimos en el afuera.

Cuando se trata de la muerte es aún más complicado. Más aún cuando son muertes que jamás debieron ocurrir, cuando la injusticia es quien ejerce la mano aleccionadora, quien controla los movimientos de lo cotidiano.

Ese domingo nos sorprendió con este mensaje: Murió por ti. Fotos de decenas de chicos asesinados o “caídos” durante las protestas, estaban colgadas en los árboles, pegadas en los postes. La protesta se apoderó de la estética del lugar, era imposible no verlos.

Mi pequeña venía conmigo en el carro. En el camino, me pidió que le contara los detalles del día en que nació; ese relato es quizás el más emocionante que puedo contar en mi vida ( y el segundo es el que tiene que ver  con el nacimiento de su hermano) Así iba esa tarde, llena de vida, de recuerdos bonitos, de luz.

Nos detuvimos a buscar en casa de unos amigos un paquete que nos habían enviado mis padres desde Barquisimeto. Hacíamos intercambio, ellos me enviaban champú, que yo no conseguía en Caracas y yo les enviaba unas medicinas que no se consiguen por aquellos parajes.  Mi hija estaba feliz, pensando en que el dibujo que les había hecho a sus abuelos les iba a gustar y que pronto (en su fantasía) los iba a ver de nuevo (la situación del país ha hecho que ya tenga 3 meses sin verlos)

Retornamos al carro y allí, justo al arrancar de regreso a casa me preguntó: Mami, ¿Por qué dice: Murió por ti? Y yo enmudecí, no podía ni titubear, es que ¡no sabía qué responder! Pensé tantas cosas, pero la principal es: No quiero que le tema a las calles. No es justo que a sus escasos 7 años le tenga  temor a las fuerzas de seguridad del Estado. De verdad que no quise, no quiero que  viva con este horrible temor de sentir, que en este país, la vida pende de un hilo. No es justo, no es justo, NO ES JUSTO. Sólo atiné a decir: Se murieron. Y me dijo: Claro mami, eso lo dice allíPero ¿por qué por mí? Y de nuevo yo, en mi afán de alejarla de lo obvio: Quién sabe, capaz tendríamos que preguntarles a quienes pegaron esas fotos.

No sé mi niña.

No sé.

NO SÉ.

Y la verdad es que NO SÉ. No sé cómo enfrentar esa pregunta de por  qué murió por mí esa joven, ese joven, esos jóvenes. NO LO SÉ. No tiene sentido que alguien muera por reclamar lo que considera un derecho y no entiendo cómo todavía no se ha hecho justicia. NO  LO SÉ

Ahora pienso en nuestra conversación de vida, acerca del milagro de verla nacer, de poder hablarlo con ella. Y pienso en cómo dentro de tantas tinieblas que hay en el bosque, mi niña es capaz de hacerme sentir que hay un hermoso sol en todos lados, porque ella me lo regala con su sonrisa.

Justo al volver, recuperamos del piso de la calle, una pancarta que ella había hecho la semana anterior. La habíamos colgado en un árbol aledaño a nuestra casa. Esta pancarta decía: En Venezuela nos gusta ser diferentes. Y tenía dibujado un hermoso arcoíris en el centro. Al regresar a casa, tomó la pancarta de la mesa, la alzó y me dijo: ¿Sabes mami? Yo hice un arcoíris aquí, porque tiene muchos colores y son bonitos y nadie tiene que decir si uno es más bonito que otro, porque TODOS son lindos. Yo quiero que Venezuela sea así.

Y yo también.

Imagen: Gustav Kilmt. El árbol de la vida. Tomado de: http://www.algomasquearte.es/Klimt-El-Arbol-de-la-Vida